¿Aún no lo creen?, véanlo ustedes mismos:

Esta campaña hizo que 190.000 australianos dejaran de fumar SÓLO en el 2002.

En lo personal, creo que ésta es la forma de impactar profundamente al fumador y provocar que deje sus mortíferos hábitos. No con dientes en mal estado, que la verdad únicamente apelan a la vanidad de los adictos y no socavan en su profundo miedo a la muerte.

Pero ahora les pregunto:
¿Chile estará preparado para una campaña de estas proporciones?
En definitiva, ¿Chile querrá, realmente, salvar su vida?.